Niño y fonoaudióloga (todos tenemos algo)

 Por todos los niños que necesitamos alguna ayuda en su momento, a todos los buenos profesionales que, humanamente, nos acompañaron. Y a Daniel Pennac, por haber escrito «Mal de escuela».
Las etiquetas encierran en un estereotipo. No se trata de justificar, ni de «igualar», más bien de no reducir a una sola  condición. Visiones amplias, que liberan de estigmas, y restituyen a la persona en su plenitud humana. Alguien que tiene recursos que acompañan su vida en un todo.
En la saga de Frin, la mamá de Arno «es mala», en el primer libro. En el segundo se sabe que su papá, la abandonó en un bar. Eso no cambia la clase de madre que es con Arno; pero deja de ser un personaje plano, de una dimensión: es «mala» como si fuera una foto. Pasa a ser alguien que no es buena madre, pero con una historia, como si fuera una película.
¿Qué efecto tiene eso? Que imaginamos a Arno, distanciándose de su madre; pero no sintiendo haber estado en «manos del mal» si no, de alguien dañado, de quien era mejor alejarse. Eso repara algo del «ser amado como hijo» en nuestro personaje Arno, que es quien nos importa.
En el caso de esta canción, el niño con dificultades de habla, alivia su «exilio» al saber que a su fono también le pasan cosas (y por suerte ella tiene quién la ayude) a la vez que sigue siendo buena para él.
Luis Pescetti
…………
Si la palabra se enreda
no es culpa de la persona
que está aprendiendo
con su mejor voluntad.

 

Pónganle facilidad
a este enredo del lenguaje,
para que sea más fácil
el arte de conversar.

 

Yo voy de una fonoaudióloga
con psicopedagogía,
y está triste casi todo el día
pues se acaba de separar.

 

Es muy buena profesional
y me ayuda con el lenguaje.
Yo deseo de corazón
que encuentre otro amor
para todo el viaje.

 

Si la palabra se enreda
igual se enreda el amor
por suerte yo la tengo a ella
y ella tiene a su doctor

© Luis Pescetti