Miradas que pesan o que alientan

- Personas cuya opinión nos importa -

Podemos tener “aliados” y “antagonistas”.

 

Hacer una lista (muy privada, rodeando el cuaderno con el brazo y escribiendo con la cabeza agachada). Tendremos dos columnas, una de “aliados/ amigos/ mis amores /fanas desquiciados…”, como quieran llamarla, y otra de “antagonistas/ ufh… / plomos… /competidores…“, como quieran llamarlos, también.

 

A veces son personas con quienes nos toca convivir, compartir espacios.

Otras veces fueron personas de mucho peso en un momento de la vida que ya pasó, pero su mirada sigue contando.

 

En otros casos son personas que conocimos, quizás al pasar, un niño, alguien del público, y en la soledad de la creación regresan y, no sabemos por qué, pero creamos dirigiéndonos a ellos.

 

En cualquier caso, no son personas que nos resultan indiferentes. Por el contrario, su opinión sobre nosotros nos pesa, nos importa, queremos conquistarlas o cambiarlas, nos desaniman o nos entusiasman.